Pasa un montón en la consulta. Llega un paciente sintiendo mucha sensibilidad al tomar agua fría y me dice: "Doctora, se me acaba de caer una resina que me pusieron hace como dos años mientras comía pan, ¿puede volver a tapar el hueco súper rápido por favor?". Y es ahí donde me siento a explicarles que el concepto de "tapar un huequito" es exactamente la razón por la que la resina se les cayó en primer lugar.
Durante décadas la odontología ha sido bastante mecánica. Si tenías caries, el dentista taladraba hasta quitar lo blando y rellenaba el cráter con amalgama gris o con una pasta blanca barata apretándola contra las paredes del diente. Fin del problema. Pero la realidad es que el diente es un sistema biomecánico increíblemente inteligente, y cuando simplemente lo "rellenas", estás ignorando cómo funciona la naturaleza.
¿Qué es la "biomimética" y por qué está cambiando todo?
La palabra "Biomimética" significa literalmente "imitar a la vida". La odontología biomimética es una especialidad y una filosofía moderna en la que prometemos no quitar ni un milímetro más de diente sano del absolutamente necesario para atacar la caries, y luego reconstruimos el diente por capas replicando la resistencia, flexibilidad y función que el creador le dio originalmente.
"Ya no somos carpinteros que taladran y tapan hoyos. Somos joyeros y arquitectos devolviéndole la fuerza estructural a una pieza que la naturaleza tardó años en formar."
¿Por qué fallan los "empastes" tradicionales?
Para entender qué hacemos diferente, primero necesitas saber por qué fracasa el método tradicional:
- Se basan en cajas rígidas: Para que las amalgamas de plata se sostengan, el dentista tiene que hacer una "caja" perfecta en el diente, lo que obliga a destruir mucho esmalte sano solo para hacerle lugar al material.
- No hay sellado hermético: Si la resina se aplica como una bola grande de plastilina y se endurece con luz de golpe, el material se contrae (se achica) y crea micro grietas entre el diente y la resina. Por ahí entra la saliva, la bacteria y se genera caries debajo del empaste sin que te des cuenta.
- Falta de soporte a la mordida: Un diente no es un bloque sólido; tiene capas de dentina blanda que amortigua y capas de esmalte rígido. Una plasta dura metida a la fuerza no amortigua tu mordida y termina partiendo el diente original.
El cuidadoso protocolo biomimético
Cuando te hago una restauración bajo conceptos biomiméticos, lo que pasa en el sillón es drásticamente distinto. Usamos aislamiento absoluto (ese hule azul o verde que no deja caer ni una gota de saliva), e invertimos tiempo en adhesión pura.
Aplicamos el material en capas minúsculas de colores diferentes (algunas cálidas como tu dentina natural y otras transparentes como el esmalte de la punta de tu diente). Utilizamos mallas de refuerzo de fibra de vidrio debajo y pulimos cada pared con microscopía o lupas hasta lograr unas fosas y fisuras idénticas a un diente virgen.
¿Qué ganas tú como paciente?
Principalmente: te salvas de la famosa "corona". La odontología antigua dictaba que, si la caries era muy profunda, había que matar el nervio (hacer endodoncia) y limar todo el diente para ponerle una corona de metal o porcelana. Al usar estas increíbles resinas modernas, nosotros logramos "pegar y unir" las paredes debilitadas de tu diente para que no se separen al masticar, evitando a toda costa matar el nervio orgánico y manteniéndolo vivo y sano.
Sí, una restauración biomimética exige más tiempo de nuestra parte y muchísima más técnica, pero el resultado es una pieza que parece tuya (ni siquiera vas a saber dónde estaba el hoyo) y que tiene un potencial para durar intacta 15 o 20 años.
Si traes empastes muy negros, platificaciones sueltas o resinas que parecen chicles aplastados, no esperes a que tu diente se parta por la mitad mordiendo un taco o un hielo. Podemos cambiar esas restauraciones viejas por un blindaje biomimético real y devolverle los años mozos a tu sonrisa.
Evita que tus restauraciones sigan cayendo
Cambiemos tus viejas amalgamas o resinas planas por odontología verdaderamente invisible y duradera.